No siempre los Reyes Magos vinieron de oriente, al menos en Galicia. Hubo una época en que los regalos más esperados del año provenían de Suiza, Alemania o Argentina, de aquellos países donde los inmigrantes enviaban radios a sus hogares, máquinas de fotos o incluso las primeras computadoras, un catálogo de artículos innovadores que revelaban el progreso logrado por aquellos que se habían ido en busca de oportunidades.


