Phygital Land explora la construcción del espacio virtual desde la dimensión física, reflexionando sobre cómo percibimos lo digital y lo tangible cuando ambos mundos se entrelazan. El término phygital —que combina physical (físico) y digital— define una experiencia híbrida que atraviesa toda la intervención y nos invita a repensar la relación entre lo natural y lo tecnológico. Utilizando técnicas como la fotogrametría y la impresión 3D, se generan esculturas que son al mismo tiempo datos y materia, así como proyecciones animadas que revelan la mirada de la máquina.
Las esculturas físicas que componen la instalación parten de escaneos de elementos naturales reales. Fragmentos de ramas, hojas o piedras son capturados mediante fotogrametría, convertidos en archivos digitales, y reinterpretados gracias a distintos dispositivos antes de ser re-materializados como objetos impresos. Esta traducción de lo orgánico al dato, y del dato de nuevo a la materia, da lugar a formas híbridas donde el error de la máquina se convierte en lenguaje estético.
La instalación se despliega en dos espacios: la Torre de Cristal acoge un paisaje escultórico formado por piezas impresas en 3D que evocan formas naturales intervenidas por procesos digitales; mientras que la Torre de Piedra se convierte en un entorno audiovisual envolvente, atravesado por loops de animación y una composición sonora especulativa, desarrollada por Diego Flórez.
En la propuesta sonora conviven fuentes como grabaciones de campo realizadas con micrófonos experimentales que amplifican las vibraciones de flora, fauna y del mundo subterráneo. Por otro lado, se incluyen grabaciones de elementos como tuberías, desagües, materiales plásticos y síntesis algorítmica, que se integran en este universo sonoro donde se desdibujan los límites entre lo natural, lo artificial y lo digital.

La 'imagen pobre'
El proyecto se fundamenta en la teoría de la “imagen pobre” de Hito Steyerl, que describe las imágenes digitales de baja resolución, aquellas que fueron comprimidas, degradadas y redistribuidas, como una forma subversiva de producción cultural. Estas imágenes no solo son “pobres” en calidad técnica, sino también en términos de su lugar en la jerarquía de la producción visual: revelan la lucha entre el control de la información y la democratización de su acceso.
Así, la instalación constará tanto de proyecciones digitales como de esculturas creadas a través de técnicas como la fotogrametría y la impresión 3D, mas en ningún caso representaciones fieles de la naturaleza, sino creaciones a partir de imágenes degradadas o de baja resolución, en las que la máquina llena los datos que faltan. A través de este proceso, se genera un tipo de naturaleza donde los errores digitales y las faltas en la captura de datos se convierten en parte esencial de la obra. Tanto los objetos impresos en 3D como las animaciones proyectadas nacen del error y la visión imperfecta de la tecnología: son ventanas a los ojos de la máquina, que comprende el mundo según lo percibe el algoritmo, con sus limitaciones y reinterpretaciones.

Proyecto ganador del XIV Encontro de Artistas Novos
La propuesta ha sido seleccionada cómo ganadora entre los proyectos recibidos al Concurso de Intervenciones Artísticas en las Torres Hejduk, convocado entre los creadores y creadoras participantes en el XIV Encontro de Artistas Novos, EAN14. Esta convocatoria busca dar visibilidad a artistas emergentes, ofreciéndoles un espacio expositivo no convencional a través de una plataforma de apoyo al arte contemporáneo reconocida y consolidada como es el EAN.
Irene Molina
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Artista visual, la obra de Irene Molina (Granada, 1997) abarca los nuevos medios con especial atención al 3D. En su práctica artística investiga sobre las relaciones que surgen en la intersección e hibridación del objeto digital y el cuerpo físico. Su producción quiere generar puentes entre espacios materiales y virtuales, donde lo escultórico convive con la pantalla. Su preocupación sobre el presente virtual más inmediato pone el foco en la construcción y percepción del espacio y el error digital. Graduada en Bellas Artes por la Universidad de Granada y Máster en Producción Artística por la Universidad de Málaga. Recibió el Premio BMW de Pintura en la categoría de Arte Digital 2022 y fue residente de la XXI promoción de la Fundación Antonio Gala. |















