El Consello da Xunta acaba de dar luz verde a la II Fase del Bosque de Galicia, que supondrá la ampliación en diez hectáreas y 4.500 árboles de especies autóctonos de la superficie verde creada en las laderas del Gaiás, alrededor de la Cidade da Cultura de Galicia.
Con esta nueva fase, que afectará a la ladera suroeste, el Bosque de Galicia contará con una superficie total de 34 hectáreas y cerca de 12.000 árboles nuevos, que se suman a los presentes en el monte antes de iniciarse el proyecto. El resultado será una amplia alfombra verde destinada al ocio al aire libre de todos los gallegos y un pulmón ecológico con un impacto positivo sobre el metabolismo ambiental de la ciudad de Santiago.
La segunda fase prevé dos nuevos kilómetros de sendas, que se suman a los 3,2 ya construidos. De esta forma, el Bosque contará con cinco kilómetros de sendas con un sistema de iluminación de bajo consumo que permitirá su uso en horario de poca luz natural. Además, habrá áreas de descanso y una terraza con vistas sobre Santiago.
Las nuevas sendas facilitarán el acceso peatonal desde el Sar hasta la Cidade da Cultura, desembocando en el entorno del Museo, del Jardín Literario y de las Torres Hejduk. Se acortarán, por lo tanto, el tiempo de aquellos que deseen acercase a pie. El proyecto incluye también el que será el acceso principal al Bosque de Galicia a través de la calle Diego Bernal.
Proyecto transversal
La segunda fase del Bosque de Galicia es un proyecto en que participan cinco consellerías: la de Cultura, Educación e Ordenación Universitaria, la de Economía, Emprego e Industria, la de Medio Ambiente e Ordenación do Territorio, la de Infraestruturas e Vivenda y la de Medio Rural. Con un presupuesto de 603.657 euros, está previsto que los trabajos comiencen esta primavera, con una duración de nueve meses, teniendo en cuenta que la plantación de árboles debe tener lugar en otoño e invierno.
El Bosque de Galicia forma parte del Plan de humanización de los espacios exteriores de la Cidade da Cultura, que incluyó otras actuaciones como el Jardín Literario, en uno de los huecos dejados por los edificios no construidos; el Parque del Lago, el Parque de la Ballena, el área de lecer sur o el ajardinamiento de los aparcamientos con una nueva plantación de árboles.
