Siro no necesita presentación para quien sigue la caricatura y el humor gráfico en Galicia. Desde sus primeras viñetas en revistas como Can sen dono o Sapoconcho hasta las páginas de La Voz de Galicia, sus dibujos han alcanzado la vida diaria de miles de personas, dejando siempre rastro de su humor. Este 2026, la Biblioteca de Galicia celebra el Día de la Ilustración con la exposición Siro. A vida nun lápis, una selección de su obra que revela al artista multifacético detrás de las viñetas.
La exposición reúne más de 50 piezas pertenecientes a los fondos de la Biblioteca de Galicia y material de dibujo cedido por el autor, desde libros y láminas hasta publicaciones seriadas que forman parte de la cultura gallega contemporánea. Hai viñetas que reflejan la política del día a día, homenajes a figuras como Picasso, Valle - Inclán o Ramón Piñeiro, y trabajos que muestran su faceta de retratista y dibujante. Todo esto evidencia una carrera iniciada casi antes de aprender a escribir, cuando ya con tres años comenzaba a explorar el mundo con el lápiz en la mano.
Siro, que empezó como delineante en la empresa Bazán, rapidamente fue quien de arriesgarse para dedicarse de lleno al mundo de la ilustración. Su producción combina humor, sensibilidad y un constante estudio de los grandes maestros del dibujo, algo que el mismo nunca negó: "De ninguna forma soy autodidacta, porque no he dejado de estudiar a los grandes dibujantes que he ido descubriendo".
Además, junto con otros dibujantyes de la Comunidad como Xaquín Marín, participó en una serie de iniciativas que abrieron nuevas posibilidades profesionales a los humoristas gallegos, como el manifiesto En defensa del humor o el Museo del Humor de Fene. Aunque es fundamentalmente reconocido como caricaturista político y humorista gráfico, Siro es también un destacado retratista, dibujante y pintor. De hecho, su creatividad no queda solo restringida al ámbito de las bellas artes, ya que a lo largo de su trayectoria profesional Siro también se reveló como un artista de la palabra. El periodismo, el ensayo o incluso el teatro son ámbitos en los que el humor de Siro también dejó su huella.
Con esta exposición, la Biblioteca de Galicia y la Asociación Gallega de Profesionales de la Ilustración (AGPI) ponen en valor la creatividad de un autor que transforó el lápiz en una forma de contar historias, dibujar vidas y dejar su huella en la cultura gráfica gallega.













