Del sueño al apocalipsis. Los caminos de la literatura fantástica en gallego es una exposición de la Biblioteca de Galicia que pretende reivindicar la importancia de este género literario, muchas veces estigmatizado como 'menor' y habitualmente asociado a un público infantojuvenil. Esta muestra, a través de más de 100 piezas bibliográficas, gravados, manuscritos y otros materiales acercados por autores y autoras expuestas, ponen en valor la literatura fantástica tanto escrita originalmente en gallego como la traducida a nuestro idioma. La mayoría de las editoriales gallegas han carecido de colecciones específicas destinadas a la literatura fantástica. Esta muestra pretende desterrar los prejuicios que existen sobre el género.

Comidariada por Alba Rozas Arceo y Lorenzo Romero Castro, la exposición se divide en cuatro secciones: tradición popular gallega, fantasía, ciencia ficción y terror. Cada sección se distribuye a su vez en tres subsecciones que ahondan en un aspecto del género a tratar, componiendo un total de 12 vitrinas. El discurso expositivo de esta muestra se complementa con ilustraciones de Iago Torres París.
Un lugar en el que brota la fantasía
Galicia siempre ha sido un lugar proclive a la fantasía. Su rico acervo de leyendas y tradiciones de influencia celta y precristiana, así como factores climáticos y orográficos, han contribuído a la gestación de una atmósfera adecuada para poblar su mitología de seres fantásticos y transmitirla principalmente de modo oral, al rededor de la hoguera.
Aun sin tener su origen en Galicia, la literatura gallega hizo una apropiación de la materia de Bretaña (los textos medievales que tratan sobre la leyenda del Rei Artur y los caballeros de mesa redonda en la procura del Santo Grial) que podrían pasar por un subgénero autóctono. Lo mismo se puede afirmar del realismo mágico: esa capacidad de descubrir lo extraordinario en lo cotidiano, que concuerda con el imaginario gallego, acostumbrado a una íntima convivencia con la muerte, a tratar cuestiones de ultratumba con una cierta cotidianedad y dotar de vida los elementos de la naturaleza.

Precisamente la tradición popular y el folclore propios son los elementos que se abordan en la primera sección del proyecto expositivo. En las tres restantes se ahondan en los tres grandes subgéneros de la literatura fantástica: la fantasía, la ciencia ficción y el terror sobrenatural. En cada una de ellas se exponen obras fundamentales de cada subgénero que estén traducidas al gallego de autores de gran renombre internacional como J. R. R. Tolkien, Ursula K. Le Guin Mary Shelley, Shirley Jackson, Edgar Allan Poe ou H.P. Lovecraft, entre otros.
La historia de la literatura fantástica en gallego
De forma transversal a las cuatro secciones que conforman la exposición, podemos realizar un viaje por la historia de la literatura fantástica en nuestro idioma. Del sueño al apocalipsis. Los caminos de la literatura fantástica en gallego muestra la viva presencia de lo fantástico en nuestras letras desde principios del siglo pasado, con la obra de Vicente Risco Do caso que ll’e aconteceu ó doutor Alveiros, hasta la actualidad.
| En la exposición encontramos figuras tan relevantes para la recuperación y revalorización de nuestra cultura como Risco, Dieste, Castelao, Cunqueiro, Méndez Ferrín o Ánxel Fole; pasando por creadores que continuaron este legado y fueron abriendo nuevos caminos finalizada la dictadura como Darío Xohán Cabana, Agustín Fernández Paz, Manuel Rivas o Suso de Toro, entre otros. A comienzos del siglo tiene lugar un hecho decidivo: el nacimiento de Urco, primera editorial especializada en literatura fantástica en gallego. | ![]() |
Hoy en día, Boadicea, nacida en 2022 e impulsada por José Manuel Dopazo, Marcos López y Alba Rozas, comisaria de esta exposición junto con Lorenzo Romero, y es la única editorial especializada en literatura fantástica en nuestro idioma. Con todo, son muchos los autores y autoras que continúan escribiendo obras de corte fantástico en gallego en la actualidad. La muestra también acoge las obras de algunas de ellas como María Reimóndez, Patricia A. Janeiro, Elena Gallego o Lara Dopazo, demostrando que lo fantástico en nuestras letras está muy vivo.















